Estamos en el mes de abril, un mes muy dado a las revisiones financieras: comienza la campaña de la Renta, finaliza el primer cuatrimestre, empezamos a conocer el balance del año… Por ello, si los números no bailan a nuestro favor, es el momento en el que debemos actuar para que, de cara al resto del año, consigamos una tendencia alcista positiva. ¿Cómo podemos mejorar las finanzas de la empresa?

 

5 consejos para mejorar las finanzas de la empresa

 

Recalcula los precios atendiendo a los gastos

 

¿Estas dando el mismo servicio pero el resultado es un porcentaje de ingresos menor? En muchas ocasiones nos relajamos con que el balance final sea positivo y no nos damos cuenta que en procesos y costes estamos perdiendo dinero por razones cambiantes: precio que no se ajustan al mercado, aumento de costes de proveedores… Por muy engrasada que tengas la maquinaria, debemos prestar atención frecuentemente no al global de los ingresos, sino a cada una de sus partes.

Por ejemplo, si cobramos por servicio (talleres mecánicos, agencias, colsultorías…) y estamos tardando más tiempo en resolver las necesidades por X razón (personal nuevo, herramientas nuevas, procesos más complejos, actualizaciones del sistema…), estaremos dejando de ingresar ganancias (que no perder dinero) por ese tiempo de más invertido.

Si esta situación es frecuente, una solución podría ser presupuestos flexibles: cobrar por hora de trabajo y no por coste total.

 

Presta atención al alquiler de dispositivos

 

Como empresario preocupado por mejorar las finanzas de la empresa, seguramente ya procures desgravarte desde el material de oficina hasta la gasolina gastada para los desplazamientos. Aun conociendo estas fórmulas de ahorro, existen otras formas de ahorrar mediante la desgravación del IVA e impuestos. Por ejemplo, existe material de oficina (desde la fotocopiadora hasta el coche de empresa) que mediante la formula del renting te permite obtener interesantes ventajas fiscales.

Por otra parte, alquilar material no solo te hace ahorrar indirectamente, puedes conseguir beneficios directos si realmente el uso de estos materiales es el adecuado como para que no compense su compra.

 

Establece metas y líneas rojas

 

Pese a que recomendábamos este ejercicio a la hora de recalcular precios, como empresario preocupado no puedes estar todos los meses atento a qué se deja de ingresar, ni tampoco puedes someter tus tarifas a una especie de índice bursátil donde a cada poco suban o bajen.

Por ello, aunque un balance general se deba hacer al menos una vez al año, establece desde metas (cuántos ingresos aspiro a tener por ejemplo de aquí a finales de año) hasta líneas rojas (qué nivel de ingresos a la baja me resultaría alarmante). De esta forma tendrás margen de actuación para poder mejorar las finanzas de la empresa en un punto en el que su recuperación o la detección de fallos no llegue tarde.

 

Ten presente la estacionalidad de tu empresa

 

Aunque aspirar a ello denota ambición y la ambición comedida nunca resulta mala en los negocios, no podemos pretender que mes tras mes las cuentas crezcan, sobre todo si nos dedicamos a un sector en el que la estacionalidad (la época del año en la que nos encontremos, normalmente derivadas del calendario comercial general: navidad, rebajas de verano, etc.) es un componente con fuerza en el resultado de nuestras cuentas.

Por ello, debemos tener siempre presente el nivel de ingresos al que optamos según la fecha, no para resignarnos a ello o para comprender los resultados, sino para realizar acciones que potencien las ventas en temporada alta o las reactiven en la baja

 

Nunca comprometas capital ajeno

 

Y por capital ajeno entiéndase tambien las finanzas personales. Un negocio debe ser rentable por sí mismo, sin depender ni de terceros ni de inyecciones de capital que no sea inversor. Debes concentrar todos tus esfuerzos por mejorar las finanzas de tu empresa para que éstas funcionen por sí solas. En el momento que no sea así, que tengas que dedicar semanas enteras de trabajo sin descanso o te veas tentado a transferir capital de tus cuentas personales a las de empresa párate: analiza qué va mal, solicita asesoría externa si lo ves necesario y si no hay solución, no te empeñes en rentabilizarla y a otra cosa: los buenos emprendedores hacen de un fracaso una oportunidad.

Consejos para mejorar las finanzas de la empresa
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