Hoy 5 de febrero es el inicio de un nuevo año en el calendario chino, concretamente el año del cerdo. Desde Hoy Economía queremos apuntarnos a esta celebración de una forma no tanto «amable» hacia el país oriental, sino más bien crítica o mejor dicho, analítica. Algo que como veremos, a día de hoy en la perspectiva económica, no le favorece. ¿Es 2019 el año de la crisis económica en China?

 

Guerra comercial EEUU – China como detonante de crisis

 

La guerra comercial China – Estados Unidos preocupa al mundo entero. Aunque se habló de una tregua entre Trump y Xi durante su encuentro en la cumbre del G20 en Argentina (el pasado 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2018), China experimenta algunos efectos por la imposición de aranceles que algunos expertos vaticinan que se recrudecerá durante todo 2019.

Más aranceles afectarán a China y por ende al resto del mundo. Menos crecimiento, mayor inflación. Por eso muchos desean que la tregua se mantenga, aunque otros tantos ni siquiera han creído en ella. Por lo pronto, el país se preocupa por activar lineamientos con los que puedan llevar adelante su cronograma de reformas.

No obstante, Washington le atañe a esta, y otras políticas, el crecimiento de la economía estadounidense en un 3%. Sostiene que la guerra arancelaria los ha ayudado a equilibrar el comercio, y continua acusando a China por el robo de patentes, transferencias forzadas de tecnología y ahora, espionaje industrial (como el caso del conflicto con Huawei).

Los chinos se debaten ante esta perspectiva en limitar la dependencia con USA y continuar abriéndose paso en otros mercados, como el europeo.

 

Las señales de la inminente crisis económica en China (y sus efectos colaterales mundiales)

 

Al gobierno se le ha dificultado mantener el PIB en 6,5% que es su objetivo. Mes a mes se les presenta esta ardua tarea que algunos vaticinan no se sostendrá y llevará al país a una ralentización del 6%.

A nivel de consumo, los números también han bajado. Recientemente se dio a conocer que la venta de coches había caído por primera vez en veinte años, siendo este el mayor mercado del mundo.

Este retroceso calculado en un 6% respecto al año 2017 podría constituir una caída en el rubro de grandes empresas con intereses en la nación asiática, como es el caso de Volkswagen, Ford o General Motors.

La conquista del mercado de coches eléctricos, la mejora e inclinación por los servicios de transporte que ofrecen las ciudades, el rechazo al diesel, y el aumento de los precios son algunos de los motivos que han afectado la compra de automóviles, que según pronósticos de Goldman Sachs, caerán otro 7% en 2019 y no mostrarán mejoría hasta 2020.

Por otra parte, la recolección de impuestos asociado al consumo, como el IVA, decayó entre 67 y 71% entre noviembre y diciembre, al hacer una comparación con lo recaudado en 2017. Igualmente, la demanda fue muy baja en el último trimestre.

 

Recetas para evitar una recesión económica en China

 

Los conocedores en materia económica y mediadores internacionales, se han puesto las pilas para indicar qué recetas económicas debería aplicar el gobierno chino para evitar los efectos de una recesión que, debido al peso de la economía oriental en los mercados, aceleraría la llegada de una nueva crisis mundial.

Así, los expertos esperan como medidas más urgentes que el gobierno reduzca los tipos de interés, le inyecte liquidez a su economía, y empiece a incentivar el crédito. Mientras, el panorama global se mantiene turbulento y los rumores de recesión global se asoman en cada noticia económica a nivel mundial.

¿Crisis económica en China? Los entresijos de una posible caída
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